Comenzamos
una nueva semana y una nueva entrada semanal. He estado buscando temas de los
que hablar ya que los que más me parecían interesantes los he ido ya
realizando, pero he visto una noticia que me he sorprendido pero no se si para
bien o para mal. La noticia trata de amor, o así lo han querido llamar, en mi
caso no lo veo muy romántico y ahora os explicaré el porque.
La
noticia de las que os hablo es de una carta que estaba pegada a una farola de
la ciudad de Murcia, esta historia pasó
el pasado 18 de Abril, durante noche del Bando de la Huerta. Y os
estaréis preguntando de que trata esa carta para que haya sido tan hablada,
incluso salir en la prensa.
La carta refleja la búsqueda que
está haciendo un chico, y está en busca de una chica que vio días atrás en un
tranvía. Esto es lo que dice la carta:
“Querida chica
del tranvía
La
noche del bando, sobre las 22.20 p.m., subiste al último vagón del tranvía en
la parada de la Plaza Circular. Si mal no recuerdo ibas acompañada por unas
chicas que parecían ser tus amigas (una de ellas pelirroja con el pelo
ondulado). Ellas se bajaron en la parada de la Senda de Granda y tú ocupaste
sus sitios.
Me
sorprendí a mí mismo en el momento en que me di cuenta de que no podía apartar
mis ojos de ti. Tendrás sobre unos 20 años, pelo oscuro y corto. Vestías una
camiseta blanca, la cual combinaba muy bien con tus leggins de color negro.
Medirás 1,65 cm aproximadamente.
Pude
observar que no tuviste un buen fin de fiesta. Pero aún así estabas preciosa.
Dicen que cada momento de búsqueda es un momento de encuentro…
Me
gustaría haber reunido el valor de sacarte del infierno que estabas pasando y
alegrarte la noche. Ojalá te hubiera tendido mi mano. Sólo quería sacarte una
sonrisa y llevarte a cenar. Te estoy buscando desde el momento en que te vi.
Con la esperanza de encontrarte como una aguja en un pajar. Si lees esto y
quieres conocerme aquí te dejo el número de teléfono.”
Cuando la lees por primera vez quizás
piensas que no está mal y que es bonita ya que el chico se ha enamorado y ha
tenido un flechazo por esa chica y necesita encontrarla sea como sea y le
dedica esta “romántica” carta para demostrarle su interés e intenciones con
ella, pero si la analizas puedes observar que existe acoso por parte de él ya
que la estuvo observando toda la noche hasta el final de la fiesta, viendo cada
paso que hacía.
Otra cosa que me ha sorprendido ha sido cuando él dice que “Me gustaría haber reunido el valor de sacarte del infierno que estabas pasando y
alegrarte la noche”
No entiendo en que se basa el
chico de la carta para decir esa frase y pensar que él pudo ayudarla y hacer
que se lo pasara bien. En mi opinión esta carta la veo más acosadora que romántica
ya que esa observación que tuvo hacia la chica y su grupo de amigas lo veo con
miedo en vez de con amor y preocupación por ella.
Ha habido una respuesta a esta carta que ha
circulado por las redes sociales y es esta:
"Ojalá aquella noche del bando, sobre las
22:20 p.m. no me hubiera subido al último vagón del tranvía en la parada de la
Plaza Circular. Me acompañaban mis amigas y sólo quería llegar a casa para
dormir después de las fiestas, así que, cuando se bajaron, me senté en los
sitios que me dejaron. Estaba agotada. Sin embargo, no hay descanso para las
mujeres, ni siquiera en el transporte público.
No me sorprendía que un extraño me mirara más de lo
normal. No es la primera vez, pero nunca te acostumbras. Prestas atención a tu
alrededor, valoras el riesgo de la situación, esperas que no se te acerque y
cuando llegas a casa escribes a tus amigas para que sepan que estás bien. Que
no te ha pasado nada. Que has sobrevivido.
Esta noche fue una más. Por suerte no iba contigo
sola en el vagón. De ser así me habría bajado inmediatamente; reglas de
supervivencia para mujeres. No dejabas de mirarme, y eso asusta. Así que cuando
te miraba, te desafiaba. Quería que vieras mi hostilidad. Que no se te
ocurriera acercarte.
Sentí alivio cuando vi que ibas a bajarte. Pero no
te detendrías ahí. No. Tuviste que insistir. Así que desvié la mirada mientras
me hacías gestos, ¡para que me bajara contigo! ¿Estás loco? Te ignoré. Te
rechacé. ¿Qué esperabas?
Pero no te rindes. No lo entiendes ¿no? Ahora toda
Murcia está empapelada con tu declaración "de amor", reclamándome
para ti. Pero no es más que una declaración. De acoso. No te has parado a
pensar ni un segundo en mí. ¿Cómo crees que me hace sentir leer tu entrevista
en los periódicos? ¿Crees que un desconocido, que no me conoce, puede saber
cómo hacerme feliz? ¿Qué clase de amor enfermo es este?
Si de verdad quieres sacarme una sonrisa, deja de
buscarme. Déjame. No insistas más."
Esto totalmente
de acuerdo con esta contestación ya que soy yo la que recibe esa carta y me
siento acosada y con miedo de salir a la calle, encontrarme con este hombre y
no saber la reacción que puede tener en persona.


